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Renacimiento contemporáneo

Firenze es una de las capitales internacionales de la cultura y del arte. Situada en el corazón de Italia, sus calles, sus lungarnos esconden obras de belleza extraordinaria. Sin embargo, la capital de la Toscana no es una simple ciudad de arte, sino un verdadero laboratorio de creatividad, abierto a la contemporaniedad.

Un ejemplo? La propuesta cultural de Palazzo Strozzi, que actualmente hospeda "The cleaner", la gran retrospectiva dedicada a Marina Abramovic, que justo en estos días se enriquece con la performance extrema "The house with the ocean view" reinterpretada por la performer finlandesa Tina Pauliina Lehtimaki.

Les hemos hablado del gran fermento cultural que la ciudad está viviendo en los últimos años, definiéndolo una especie de "Renacimiento Contemporáneo". Pues bien, la muestra dedicada a la artista serbia, montada en uno de los Palacios símbolo del Renacimiento florentino, representa a la perfección esa relectura de la tradición que se funde con la vanguardia y reescribe el paradigma.

Pero aún hay más! La muestra de la reina del performing art es en realidad el último de una serie de estudios sobre la contemporaniedad que Firenze ha recibido en los últimos años. Basta recordar las polémicas obras del célebre diseñador y activista chino Ai Weiwei que, en ocasión de la restrospectiva dedicada a su obra, colocó sobre los marcos de las ventanas del primer piso de Palazzo Strozzi una serie de balsas infables: una gran provocación que ha literarmente convulsionado a cualquiera que se encontrara en frente a la imponente fachada del Palacio.

Del 21 de septiembre hasta el 20 de enero, esta joya de la arquitectura renacentista explora, con mas de 100 obras, una de las protagonistas más famosas del arte actual, que a través de intuiciones geniales ha revolucionado la idea del performance. Artista serbia, nacionalizada estadounidense, la Abramovic desde siempre indaga en el vínculo entre el arte y el público, entre los límites del cuerpo y sus posibilidades de expresión.

"The house with the ocean view" es una de las obras más conocidas y representativas de esta modalidad expresiva: por 12 días consecutivos la artista ha vivido de frente al público, durmiendo, lavándose y, además, usando el baño en el intertior de una instalación constituída por tres bloques suspendidos desde donde no es posible bajarse.

Estuvo en escena en el 2002 en la Sean Kelly Gallery de New York, y por primera vez la muestra será reinterpretada hasta el 16 de diciembre por una de las artistas formadas por la Abramovic específicamnene para la exposición florentina.

Y ustedes, ya la visitaron?

 

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