Esta pregunta surge de una experiencia personal en mi primera vez en Florencia, en enero de 2024. Cuando llegué a esta ciudad quedé impresionada: cada esquina te muestra arte y belleza en su máximo esplendor. Pero no fue solo el Duomo o el Ponte Vecchio lo que me atrapó. Fue un gesto pequeño, casi mágico, el que me hizo sentir que Florencia y yo teníamos un acuerdo secreto.
Testigos
Mi mes en Florencia fue una experiencia inolvidable. La pregunta que sigue en el aire es: ¿cómo aterricé aquí? Todo comenzó incluso antes de inscribirme en la escuela. El equipo de la Accademia Europea di Firenze fue fundamental en este proceso, siempre dispuesto a responder mis miles de preguntas y a guiarme cuidadosamente en la elección del curso. Esta ayuda marcó la diferencia para que pudiera aprovechar al máximo este viaje.
Quién diría que cuatro meses podrían pasar tan rápido. En un momento pasé mi tiempo en la Accademia Europea di Firenze, acumulando un montón de experiencias, mejorando muchísimo mi italiano y sumergiéndome en la cultura.

Un paseo por las calles de Florencia en compañía de Dara, estudiante canadiense de la AEF, es la oportunidad perfecta para descubrir el camino que la trajo a Italia y los sueños que le gustaría realizar.

Me llamo Kyriaki, vengo de Chipre y llegué a Florencia en el año 2015, con el fin de estudiar danza en la Accademia Europea di Firenze. Si tuviera que recordar uno de los momentos fundamentales de mi tiempo de formación aquí en Italia, no podría dejar de pensar en la noche que marcó el final de mis estudios, un verdadero evento: “L’AEF Evening of the Arts: Dance, Opera and Fashion”, en el Teatro de La Compagnia. Allí bailé y presenté mis coreografías. Helen Felton, una compañera de la EKU, que vino a la AEF a estudiar el curso de “Fashion”, diseñó los vestuarios.
